Monday, February 17, 2014

Día 18 - “De 40’s a los 20’s y de regreso”

Roberto mira por la ventana del avión, observa las islas y el capitán avisa que se preparen para el aterrizaje. Al salir de del aeropuerto, pide un taxi, sube sus maletas y cierra los ojos un momento mientras el taxista lo lleva a su hotel. Abre las puertas de la suite y el mar aparece enfrente de él. Está despejado, pero en el horizonte se alcanzan a ver unas nubes de lluvia. Baja al restaurante y se sienta en el bar, pide una bebida y observa a una mujer caminando hacía él. Ella se sienta junto a Roberto, la mujer se presenta como Rebeca. Ella pide otra bebida y comienzan a platicar.

Rebeca sube con Roberto a su habitación, al entrar ella pasea la mirada por el cuarto hasta regresar a él. Se aproximan lentamente, hasta que sus labios no se retienen más y comienzan a besarte. Él la toma de la cintura y ella rodea sus brazos alrededor de su cuello. Mueve sus manos alrededor de su cuerpo, desvistiendo el uno al otro poco a poco, hasta quedar completamente desnudos junto a la cama, el mar sigue junto a ellos y las nubes de lluvia se encuentran cada vez más cerca. Rebeca lo ayuda y Roberto se adentra en ella. Roberto arriba de ella, soporta sus brazos sobre la cama para poderla ver y tener más movimiento. Ambos mueven sus caderas una y otra vez, ella cierra sus ojos y cuando los abre ambos son 20 años más jóvenes.

Ambos se quedan dormidos y vuelven a despertar en la noche, bajan a la playa y caminan con los pies descalzos, no hay nadie más en playa. Platican sobre su mortalidad, sus recuerdos y deseos más profundos, sobre sus comidas favoritos y conciertos más memorables. Se acuestan sobre la playa y observan la luna reflejada en el mar.


Roberto despierta y no hay nadie a su lado, al tocar su cara se da cuenta de que ha vuelto a ser 20 años más viejo. Va al baño se afeita la barba, pero su rostro sigue teniendo 45 años. Roberto empaca sus cosas, se sube al taxi y vuelve en avión a la gran ciudad. Durante todo el año, Roberto trabaja, va a bares, regresa a su departamento, lee, prepara su trabajo para él día siguiente, visita a su familia en navidad, le da regalos a sus sobrinos, regresa a trabajar, sale con los amigos, bebe y ve películas. Al llegar de nuevo el verano y sus vacaciones. Compra un boleto de avión para las islas. Empaca sus cosas, pasa seguridad, se sube al avión, le regalan unos cacahuates, ve por la ventana las islas, aterriza, sale del aeropuerto, toma el taxi, observa por la ventana las palmeras en el horizonte se ve unas nubes de lluvia. Llega al cuarto, deja sus cosas, baja al bar y observa a Rebeca llegar hacía él. Se vuelven a presentar, platican, suben al cuarto, se besan, se desnudan, se acuestan en la cama y empiezan a hacer el amor, entre respiros cierran los ojos. Al abrirlos ambos tienen 26 años.

Tuesday, February 11, 2014

Día 17 - “Joaquin Kurtz en el caso de los 4”

Por la televisión pasan un capítulo viejo de Los Locos Adams, mi programa favorito, me relaja mientras reviso las evidencias. Mi nombre es Joaquín Kurtz, mi padre es alemán y mi madre mexicana, nos mudamos aquí porque mi padre tenía una amenaza de muerte en Munich. Quién diría que México sería el lugar más seguro para nosotros. Era muy pequeño cuando llegamos a Guadalajara, así que no recuerdo mucho mi alemán, a veces cuando estoy con mi padre. Mi padre era policía allá en Alemania, intentó serlo aquí, pero no le gustó. Siempre admiré su amor por la justicia, creo que por esa idea romántica soy de los pocos detectives privados en la ciudad. No deja mucho, principalmente los clientes son parejas que sospechan de infidelidad o que corporativos que tratan de descubrir algo sucio en la competencia y quieren quitarlos del juego. Pero este caso es diferente, es un joven que buscan a su hermano y a su cuñada, ambos desaparecieron después de que salieran del cine. Habían salido los dos con sus novias, a ver una película de terror. Todos los involucrados, tienen entre los 18 y los 22 años. Lo que lo hace diferente, es que ninguno de ellos tienen padres. Los 4 salieron de un albergue juvenil y han estado juntos desde entonces.


(Está es la premisa, para el primer caso de Joaquín Kurtz, un detective privado en Guadalajara. Este pedazo, sólo es para apuntar una primera idea, no sé si la vaya a desarrollar)

Monday, February 10, 2014

Día 16 - “Una vez al año”

Llegué al café 15 minutos antes de lo acordado y ella ya estaba ahí. El ajedrez ya estaba afuera y mi café favorito sobre mi lugar, nunca me molestó que ordenará por mi, ahorra tiempo. Me senté y empecé moviendo el caballo, el primer sorbo de café me recordó al frío que empieza a ser en otoño, cómo la primera vez que nos sentamos aquí. También me di cuenta que la pluma y el cuaderno estaban en la mesa de junto. Me levanté un segundo, tomé ambas cosas y empecé con la pluma y con las palabras. 


Hablamos durante horas, ella me contó de todas las personas que vio en sus viajes, las aventuras, el clima, los paisajes, los vestuarios, los amantes, amigos, familiares, desconocidos, conocidos, nacimientos, funerales, libros, música, mercados, animales. Me describió con detalle todos esos mundos que nunca llegaría a conocer, más que en sus palabras. El juego continuó y fuimos ordenando las ideas en frases, terminamos el juego y al mismo tiempo la narrativa de todo lo que dijo. Después de terminar pedí el café, pagué la cuenta, guardé mi ajedrez y le agradecí a ella por haber venido. No nos volveríamos a ver hasta el próximo año y con esa idea me invadió un repentino dolor de pecho y mi piel tembló. Todo lo que quedaba del año, era ir de giras a promocionar y negociar. Maldita maldición, sólo una vez al año la puedo ver. “¡Hasta la próxima, amada imaginación!”. 

Sunday, February 9, 2014

Día 15: “El origen de Captain Pain”

Nació en aguas internacionales, a pesar de tener un padre y una madre, siempre consideró a todos los que trabajaban en la estación petrolera cómo su familia. Desde pequeño se acostumbró a trabajar con diferentes herramientas y a cargar cosas pesadas. Un día que viajaron a tierra, para comprar víveres, un grupo de policías trataron de amenazar al vendedor del mercado. Su padre, trató de detenerlos y los policías decidieron arrestarlo e inculparlo de posesión de drogas. Al parecer los contactos de estos policías eran tan buenos, que su padre quedó sentenciado a 50 años en prisión. Desde ese momento, “Captain Pain” quién se desconoce su nombre de nacimiento, juró que nunca confiaría en los policías de nuevo y buscaría liberar a su padre.

Tras años de entrenamiento, con ex-soldados americanos, chinos y rusos, Captain Pain desarrolló técnicas de combate nunca antes vistas. Combinando enseñanzas del orientes y el occidente en movimientos que muchos han llegado arrepentirse de conocer.

15 años después del arresto de su padre. Captain Pain logró escabullirse en los diferentes departamentos de policía, para así poder estudiarlos a la perfección. Hasta que llegó la famosa noche, en que exploto varias de las oficinas, dejando a la mayoría de los policías heridos e inconscientes y así liberar a su padre de la prisión y navegar hasta aguas internacionales. Que es en dónde habita su tripulación. De vez en cuando, Captain Pain regresa al país, para ayudar a diferentes personas a luchar en contra de la corrupción de la ley y de paso robar algunos bancos, para poder seguir viviendo en alta mar.

Hoy en día, Captain Pain es uno de los hombres más buscados en la nación. Pocos lo han llegado a verlo bien. Sólo se le sabe que tiene un parche en el ojo, una cicatriz que le cruza del ojo a la oreja y una barba larga. Todos desconocen cuales sean las verdaderas intenciones de Captain Pain y cómo serán sus planes futuros. Pero de algo podemos estar seguros y es de la frase que dicen los americanos sobre él:

“You should always have to fear the pain of Captain Pain”

-Siempre hay que temer el dolor de Captain Pain-

Thursday, February 6, 2014

Día 14 - “Al irse la mirada”

Las palabras del Doctor le afectaron mucho. No podía creer que eso le estuviera pasando. Pregunto todo lo que se le vino a la mente, pero toda respuesta lo llevaba al mismo sentimiento. No había nada que se pudiera hacer. Sus ojos, eran su herramienta más preciada, sin ellos no podría trabajar. Era sólo cuestión de meses, para que dejara de vivir los colores, los paisajes, los volúmenes, las luces… Ahora todo sería sombra. No podría ver todas las mañanas las sonrisas de sus hijos o los ojos miel de su esposa. Esos ojos que lo miraban con tanto amor. Aún cuando las cosas iban mal, la mirada de su esposa le aseguraba que lo seguía amando.

Cuando regresaba a su casa en taxi, el camino pareció extenderse. No sabía cómo decirle a su familia ¿cómo responderían? Se sentía tan sólo. Al mirar por la ventana, observó los grandes edificios, las personas caminando por las banquetas, poniendo la vista por dónde caminan, a quién ven, quién les marca por el celular, cómo la gente se coquetea con la mirada y pasea su vista por el cuerpo de los otros. Él ya no tendría ese lujo.

Al llegar a su hogar, su esposa le preguntó sobre su cita con el doctor. Forzando la sonrisa y sin poder decir la verdad, dijo que todo estaba bien. Durante la cena, pensaba en todas las cosas que tendría que hacer: acostumbrarse a los sonidos, aprender braille, pedir ayuda a extraños en la calle, buscar otro trabajo y aprender a hacerlo. Al recobrar la presencia del presente, se percato de que sus hijos le hablan. Colocaban las últimas luces del árbol de navidad. Con poca energía el hombre se levantó y fue a conectar las luces. Al encenderse sus hijos gritaron de emoción: “Wow mira eso, papá”. No se pudo contener y el hombre empezó a llorar.


Las sombras ya empezaban a abordar la mayor parte de su campo de visión. Se levantó de la cama y camino con trabajo.  No se dio cuenta del muro del baño. Estrelló contra él y cayó al suelo. Su esposa, se despertó y fue a ayudarlo a levantarse. Por primera vez, en muchos años, sintió con detalle la mano suave y tierna de su mujer en su espalda. Ya no podía ver bien su rostro sonriente, pero sí sentía su mano cálida sobre su piel y todo quedo en silencio al oír su voz: “Todo está bien, amor”. En ese momento sabía, que todo iba a estar bien.

Wednesday, February 5, 2014

Día 13 - “Inconveniente”

“Ustedes creen que está muerto, pero les voy a probar que no”.

Gloria corre entre las sillas, hacia el ataúd, carga el cuerpo del Gobernador y lo deja caer al suelo. Todos quedan en silencio. Gloria observa a la esposa del gobernador, cómo la ve con ojos de furia. Gloria empieza a correr y brinca por la ventana rompiendo los cristales de la iglesia. Afuera empuja a uno de los choferes, toma la limosina y sale huyendo. Al voltear atrás, ve que trae consigo a la vieja señora Windfield, la madre del Gobernador.

Monday, February 3, 2014

Día 12: “Eternamente”

Un hombre miraba su reloj, día y noche. Tenía una colección de relojes y el tiempo era lo más importante para él, pero ese reloj de plata era su posesión más apreciada. El hombre no tenía vida social, nunca había tenido una novia y rompió todo contacto con su familia cuando se mudó a la ciudad. Su trabajo y su puntualidad era lo más importante para él. Manejaba los tiempos de salida de los trenes, profesión que anhelaba desde pequeño. En general, no soportaba a la gente, eran impuntuales y sucios. Las maquinas por otro lado, si alguien las cuidaba como debía, eran limpias y siempre cumplían con su función. Sus sonidos siempre eran constantes y la monotonía siempre le causó una gran seguridad. La eternidad del tiempo era un paraíso, a comparación del deterioro y desgaste del cuerpo humano.

Una noche, a las 4 de la mañana, su reloj empezó a sonar como si fuera el Big Ben. Asustado por el escándalo, se levantó a tratar de arreglarlo. Pero al recuperar la visión, se percató de que se encontraba adentro de un reloj. Los grandes engranes lo rodeaban, y las paredes de plata le impedían ver cualquier cosa que estuviera afuera. Observó una pequeña ventana y camino entre los engranes, hasta llegar ahí. Al ver por la ventana, se dio cuenta que afuera estaba su cuarto, en proporciones enormes. Ahora vivía dentro de su reloj de plata.

Después de recuperarse del espanto y de la idea de haberse encogido, recorrió su reloj, en busca de una salida. Trató quitar todo tipo de tornillo, golpear paredes y hasta romper la venta. Pero no lo logró, todo estaba muy bien hecho. Después de varias horas, empezó a disfrutar la tranquilidad de ese lugar. No sentía hambre, ni ganas de ir al baño. Sólo vivía. Pasaron las horas, luego los días y luego semanas. El hambre, el sueño y las otras necesidades físicas nunca llegaron. Recorría, escribía y dormía. Era un paraíso, no necesitaba tratar con nadie, y el tiempo lo acompañaba en su aparente eternidad. 



Pero, al cumplirse el año, todo cambió. Empezó a recordar a la señora que le vendía la comida en el mercado, al señor que le ayudaba a limpiar sus relojes, a sus padres a los que no veía en años. El reloj se empezó a ser más frío. Se imaginaba los abrazos de otras personas y deseaba oír la voz de alguien. Pero sólo había un constante tic-toc. La soledad lo abordaba más y más. Y el reloj no le correspondía, ningún amor, cariño o conversación. Sólo funcionaba, ni siquiera se percataba de la existencia del hombre en su interior. Sin embargo, el hombre nunca pudo salir de ahí. Su eternidad la vivió junto a la gran máquina, añorando por siempre una vida finita, aunque fuera un sólo día con alguien más.

Friday, January 31, 2014

Día 11 - “Casting en la cabaña”

Después de varios castings, el papel de “Lorena” quedaba entre dos últimas actrices. Alex y Tania. El papel de “Mariana” ya se le había dado a una desconocida, ya que el estudio todavía no quería dar su nombre al público. 

La directora era una de las personas más aclamadas en el medio; era famosa por sus técnicas excéntricas y poco usuales de dirigir. Era a ella a quien tenían que convencer. Alex y Tania deseaban con todo su ser tener el papel de Lorena, era un rol que aseguraba fama y trabajo en el medio cinematográfico. El guión estaba basada en una novela sobre dos mujeres que buscaban estudiar la “fiebre de cabaña”, la historia tenía drama, romance, suspenso y muerte. Además con uno de los más aclamados finales abiertos.
Ante la indecisión de los productores y sobre todo de la directora, Alex y Tania llegaron a un acuerdo y les propusieron una idea que no pudieron rechazar. Ambas se irían a una cabaña a ensayar para el mismo papel y se grabarían con video cámaras. Aquella que lograra estar más tiempo en el personaje se quedaría con el papel. Todos accedieron y ambas actrices tomaron lo necesario y se fueron a una cabaña ubicada en un bosque, en las faldas de una montaña a una hora de la ciudad.

Al llegar, establecieron las reglas antes de empezar a actuar:

No salir a más de un kilometro de la cabaña.
Siempre estar a la vista de una video cámara (las cámaras fueron colocadas por el estudio en diferentes puntos de la cabaña y en el bosque. Les facilitaron un mapa que mostraba las diversas ubicaciones de as cámaras)
No romper con el personaje, sin importar lo que suceda. Quien se sale del personaje, pierde el rol.
No tener acceso al mundo exterior. No internet o celulares.
No sabotear a la otra actriz. Provocar “accidentes” por ejemplo.
Todo es posible, siempre y cuando no se perjudique la salud de la otra persona.

Las actrices firmaron el pacto. Y ambas empezaron a personificar a “Lorena”. El libro describía a Lorena como una mujer bipolar. En un momento podría ser una mujer tremendamente cariñosa, divertida, amable y tranquila, al siguiente podría ser una mujer con grandes enojos, amenazas y depresiones. En general era una persona extremadamente inteligente, analítica, sensual y activa. A pesar de la descripción de “Lorena” en el libro y en el guión, ambas actrices decidieron tomar caminos muy diferentes en la interpretación. Alex decidió interpretarla como alguien que estaba consciente de su enfermedad y buscaba combatirla focalizando sus acciones mediante su lado amable, pero bajo el consumo constante de medicamentos. En cambio, Tania buscaba interpretar a una “Lorena” que negaba su enfermedad y daba rienda suelta a sus cambios de personalidad.

Los primeros dos días fueron bastantes tranquilos, las actrices buscaban acostumbrarse primero al ritmo de vida en la cabaña, cómo comer, entretenerse, limpiarse, entretenerse y a estudiarse la una a la otra. El tiempo parecía alargarse en ese lugar. Ambas guardaban sus cartas bajo la manga para el momento en que la otra decidiera empezar a mostrar su juego. 

Alex fue mostrando cambios sutiles, su versión de “Lorena” trataba de mostrarse normal y controlarse bajo la presencia de una extraña. Pero en sus momentos de soledad frente a la cámara, mostraba sus cambios de humor. Los cambios de Tania por el otro lado, fueron repentinos y fuertes, confundiendo y tomando por sorpresa a Alex. Tania era buena moviéndose entre espacios y objetos. Lanzaba objetos, al pegarse en el dedo pequeño del pie, cuando caminaba descalza por la cabaña y tropezaba con algún mueble, y reía en los momentos más inesperados mientras veían alguna película en la noche. 

Alex sabía que la técnica de Tania era más “espectacular” y llamaría la atención de los productores. Necesitaba cambiar su estrategia, sin cambiar su decisión sobre la esencia del personaje, seguía con la idea de interiorizar sus reacciones. “Siéntelo, no lo muestres” se repetía una y otra vez en su cabeza. Mientras Tania dedicaba su atención y su trabajo a las cámaras. Alex se iba acercando a Tania. La idea de Alex, era conquistar a Tania, convencerla de que ella era “Lorena” y convertir a Tania en el papel de la otra “Mariana”. Debía enamorarla. Se fue acercando poco a poco, sutilmente. La trataba de conquistar al mismo tiempo que mostraba su deseo de matarla. Tania se mostraba cada vez másincómodaa y buscaba mostrar más el lado explosivo y malhumorado de “Lorena”, pero en el fondo, conforme pasaban los días, las horas, se reía más estando con Alex, se divertía más y se sentía más atraída hacia ella.

Una noche, Alex entró en la habitación de Tania y se acostó junto a ella, desnuda. Tania se sentía extrañada, porque sabía que no había cámaras en su habitación. Había buscado las cámaras escondidas y el mapa no mostraba ninguna en las recámaras. Alex abrazó a Tania por la espalda, sus dedos recorrieron su espalda debajo de su pijama y empezó a besar su cuello. Tania se dejó llevar, se dio media vuelta y empezó a besarse con Alex. Ambas dejaron de ser Alex y Tania, eran “Lorena”.

Al día siguiente, Tania tenía sentía remordimiento y sabía que Alex había sido más lista que ella. Buscaría cambiar el juego, buscaría romper con la sensualidad a través del cambio de humor, esa sería su defensa. La noche siguiente, Alex intentó meterse a la cama de Tania, pero Tania inmediatamente la saco en una furia de enojo y a los pocos instantes de salir de la habitación, la besó apasionadamente, para luego empujarla hacia afuera. Alex no pudo dormir esa noche, los constantes gritos y golpes de Tania en el otro cuarto la mantuvieron en vela.

Ambas empezaron a dormir más y a distanciarse más la una de la otra. Cuando una salía al bosque, la otra se quedaba en la cabaña. Cuando la que salía regresaba, la otra se iba de caminata. Cada una fue escribiendo sobre lo que sentía, para su “investigación” sobre la “fiebre de cabaña”. Alex empezaba a fantasear constantemente sobre Tania. Buscaba ver más películas en la cabaña, era lo único que la distraía de sus pensamientos y de permanecer en el papel de “Lorena” sin romper personaje. Hasta que Tania,tomó una sartén y destruyó la televisión. Esto desencadenó una de las peleas más fuertes de ambas “Lorenas”. Alex estaba furiosa, la televisión había sido su único refugio. Tania se había puesto celosa, de la mujer que aparecía en la película. Esa había sido su justificación, por lo menos eso decía en voz alta.

Seguían durmiendo cada vez más. Alex y Tania tenían cambios de humor más y más fuertes. Tania estaba tan aburrida y pensaba tanto en la piel de Alex. Que a medio día, caminó hasta al cuarto de Alex y empezó a tener sexo con ella. Durante horas, ambas exploraron cada rincón de la cabaña, besándose, acariciándose, platicando, comiendo, jugando, “escribiendo” sobre su investigación y volviéndose a pelear.

En la noche, Tania despertó y fue hacia la cocina. Alex la siguió en secreto y la observó desde el segundo piso. Tania tomó sus supuestos “escritos” sobre el experimento social. Y los empezó a destruir con un cuchillo de cocina, después continuó con los colchones de la sala, al terminar vió a Alex, que escondía para que no la viera. Alex corrió rápidamente al cuarto de Tania y destruyó gran parte de su ropa.


Al día siguiente, la mayor parte de la cabaña estaba destruida. Alex esperaba que Tania renunciara, al ver que su ropa estuviera destruida. Pero Tania apareció vestida con la ropa favorita de Alex. En este momento, ambas se lanzaron una sobre otra. Golpeándose con todo lo que encontraban en la mano. Ambas gritaron el nombre de la otra, sin darse cuenta de ello. Una alarma sonó indicando que la competencia había terminado. Cuando volvieron en sí, se percataron de que las dos se apuntaban cada una con un cuchillo y habían gritado el nombre real de la otra. Rompieron con el personaje. A las pocas horas, llegaron los carros de los estudios por ellas. Se fueron las dos, sin hablarse, en la misma limusina, tomadas de la mano.

La limusina las dejó a cada una en su hogar. No recibieron llamada alguna de los directores, productores o alguna persona del estudio. Durante los siguientes meses, Tania y Alex buscaron otros trabajos de actrices, y se empezaron a frecuentar cada vez más. Hablaron sobre todo lo que nunca hablaron en la cabaña. Todo lo que no sabían una de la otra.

Un día, a la misma hora, Tania y Alex recibieron la llamada del estudio invitándolas a una presentación especial. Al llegar a la oficina de los estudios, la directora las recibió con gran cariño y las invitó a la sala de proyección. Les presentó una película de dos horas, mostrando fragmentos de todo lo que habían vivido en la cabaña, pero con una narrativa muy similar a la del libro y el guión. Ninguna de las dos se había llamado a la otra “Lorena”. La directora confesó que nunca hubo otra actriz, que llenará el papel de “Mariana”. Ambas habían sido “Lorena” y “Mariana”. Tania y Alex, vieron la película una y otra vez. Durante la presentación, nunca dejaron de tomarse de la mano.

Día 10 - “Uno de los hombres más malvados en México”


Era uno de los hombres más malvados en México. Tramaba sus terribles planes, en el sótano de su casa, sólo con un pequeño foco rojo que alumbrara sus escritos e ideas. Cuando le ofrecieron su trabajo, nunca pensó en el poder y efecto que tendría en la vida de las personas. Tenía una pequeña pantalla en la que veía todo y un diccionario de la academia española junto, subrayado en las palabras más frecuentes como “amor”, “vida”, “sueño”, “destino”, “aventuras”, entre otros. Tomaba chocolate caliente, pensando cómo tantos lo llegarían a odiar y desconocerían su identidad. Al poner al público su trabajo, sus dientes amarillentos y desfigurados se abrían de oreja a oreja, mostrando un pedazo de cilantro en cada hueco de los dientes que comía cuando salía a comer unos tacos en la condesa. Le pagaban miles y miles de pesos y bebía whisky con los hombres poderosos, a los que no les importaba cómo afectara el trabajo de este hombre a la sociedad. Regresaba cada noche, a ver en su pequeña televisión. Las muestras que le llegaban desde el extranjero, la culpa nunca ocupó su mente, ni la idea de que algún día llegaría a pagar por todos sus crímenes a la cultura. Para el ser diputado, narcotraficante, ladrón o productor de programas en Televisa, era poca cosa comparado con lo que le apasionaba hacer. Traducir el título de las películas en México.

Wednesday, January 29, 2014

Día 9 - “Su último día en su departamento”


Es horrible observar un departamento casi vació. Él lo hacía a la una de la mañana. Recordaba rápidamente todos los momentos que había vivido ahí. Y cómo esos quedarían en el olvido, cómo en el futuro él también desaparecería. Sólo él vivió la soledad, sus pensamientos, sus comidas, ideas, trabajos, desveladas, películas y videojuegos después de media noche. La muerte lo acompaño en ese momento, cómo nunca antes lo había hecho, pues era otro pedazo de su vida que se quedaba en ese lugar y nunca iba a volver. Sólo en sus recuerdos. Y lo único que le quedaba hacer, era jugar una partida más, mientras olía el curry del restaurante de abajo.

Tuesday, January 28, 2014

Día 8 - “El detective a las 4 de la mañana”.


Eran las 4 de la mañana y no había dejado de la oficina. Admiraba mi nueva puerta con mi nombre sobre el vidrio. Había trabajado en el caso, de un cantante que había perdido a su novia, durante meses para pagar ese letrero. Resultaba ser que la novia había huido porque no  soportaba su voz. De pronto, el teléfono sonó. Era una mujer en llanto, pidiendo ayuda. Muchas han llamado así, al final sus esposos estaban con otra. No tenía sueño, así que le dije que viniera a la oficina. Me tomé un refresco en lo que llego, no me gusta tomar whisky cuando trabajo, es algo que se llama responsabilidad. Al abrir la puerta me sobresalté al encontrarla llena de sangre. Trate de correr al teléfono para marcar a la policía, pero me suplico que me detuviera tomándome por las piernas. Decidí calmar antes de llamar a la policía. Me explico que su esposo nunca desapareció, ella lo mato. Empece a buscar mi pistola en el abrigo. Continuo su historia diciéndome que su esposo trato de comérsela, cómo lo había hecho con su loro. No sabía si marcar a un psiquiátrico o a un circo. Los circos de aquí les encantan todas esas cosas, de “la mujer con dos cabezas” o “el hombre que come loros”. Me dijo que su esposo parecía tener alguna clase de rabia. No sabía que lo loros causaban rabia. Entonces la mujer se empezó a ir por otro lado y empezó a hablar de una vez que viajaron a Roma con su prima Steffi. Me tardé 20 minutos en tratar de que volviera al tema del esposo caníbal. Dijo que lo único que recordaba era haber recibido una llamada de su esposo desde su oficina, se quejó que uno de sus socios lo había mordido en la oreja. No podía creer que estaba a las 4 de la mañana escuchando una historia sobre zombies, definitivamente hasta ahora era el caso más entretenido que había recibido. Superando a la historia del payaso que perdió a su elefante a medio día. Le pregunté que si la había mordido su esposo, me dijo que sí. Le pedí que me mostrará la mordida, me mostró su pierna. Tiene bonita pierna, a excepción de la mordida, parece profunda. Luego me explicó que mato a su esposo tirándole el refrigerador encima y luego salto sobre el refrigerador para asegurarse de que estuviera muerto. Pero, que no quedo muy segura de que su esposo estuviera muerto. Me pidió que fuera a revisar su casa. Ni loco me iría a enfrentar a un zombie. Mi mente empezó a cuestionarse si fuera cierto, todo el mito de los zombies, cuánto tiempo tardaría está mujer en tratar de comerme. Me dio una vergüenza enorme al recordar que no me había puesto desodorante. Se veía como una señora de alta sociedad y de buen gusto, y yo no soy ningún caviar ahora cómo para que me coman el día de hoy. Tome mi pistola y fui por el teléfono, le llamé a la policía, trato de detenerme poniendo sus labios sobre los míos. Pero, su historia no me había puesto el “mood”. Me la quite de encima, se lanzo de nuevo sobre mi. Pero ahora, ya no trataba de besarme, trató de comerme y no el buen sentido. Tome mi pistola y le reventé la cabeza con par de balas. Me tomé muy en serio lo de los zombies. Después de unos segundos, pensé que iba a terminar en prisión después de matar a esa mujer, nadie me creería la historia del esposo caníbal. Ahora que lo pensaba, la historia era algo ridícula. A lo mejor la mujer nada más estaba loca y ni siquiera me quería comer. Decidí limpiar mi pistola y hablarle a los reporteros, pero antes le hablé a una prostituta, para que se hiciera pasar por mi novia y que esperara en mi hogar. Luego rompí la puerta de mi oficina, para que pareciera que habían entrado a la fuerza. Tome el dinero de la caja registradora y la coloque en el bolsillo de la mujer. Los reporteros se encargarían de armar todo lo sucedido antes que los policías llegaran y llenarían los huecos en la historia. Mi versión era que yo pasé la noche en mi hogar con mi novia, viendo “Loca academia de policía 2 y 3”. Recién las compré ayer. Salí de la oficina y me fui hacia mi auto. Me encontré con el pueblo entero en caos. Fuego por todas partes. Gente devorando se entre si y a los animales también. ¡Me lleva la chingada! Rompí la puerta de mi oficina por nada.

Monday, January 27, 2014

Día 7 - “Junto al árbol”

Natalia cuando era niña estuvo en un incendio. Tuvo quemaduras en todo su cuerpo, algunas marcas quedaron para siempre, incluyendo en su rostro. Por eso, siempre le pidió a sus padres que no la llevaran a la escuela, tenía miedo de que los demás niños se burlaran de ella. Cómo le sucedió varias veces que quiso salir a jugar al parque. Natalia, termino estudiando en su casa, bajó la tutela de sus padres. Era hija única y en la casa nunca tenía con quién jugar. Su padre, tenía la preocupación de que nunca saliera a jugar, cómo cualquier niño de su edad debería. Empezaron a ir al bosque que se encontraba en el centro de la ciudad, para que jugara sin que nadie la criticaba.

Natalia adoraba ir al bosque, porque podía imaginar toda clase de aventuras y mundos. Pero un día, se encontró con el árbol más viejo y grande de todos. Al acercarse, el árbol viejo le hablo con voz pesada y cortada. Natalia se sobresalto y calló hacia atrás, pensó por un momento que había sido su imaginación. Pero, al enfocar su vista, vio cómo un rostro se dibujaba entre las ramas del árbol y cómo le hablaba.

Con el tiempo, el árbol se volvió el mejor y único amigo de Natalia. Le contaba todo tipo de historias que había visto a través de los años. Cómo la gente cambiaba de ropa, de aparatos, de peinados, pero que en realidad seguían siendo los mismos. Natalia le platicaba del incendio y lo cruel que habían sido los otros niños con ella. El árbol le dijo que nunca perdiera la esperanza en los demás, el humano podía ser capaz que grandes cosas y sobretodo buenas. Natalia era feliz, porque se sentía protegida y bella con el árbol.

Años después, cuando Natalia ya era una adolescente. Anunciaron por el periódico que una empresa había comprado buena parte del terreno del bosque, para construir unas oficinas y departamentos. Ese mismo día, empezarían la tala de árboles. Natalia fue tan rápido cómo pudo, hacia dónde se encontraba su amigo el árbol. Para su sorpresa, entró a varias personas de su misma edad, en protesta por la construcción. La policía no dejaba pasar a nadie. Natalia cubrió su rostro y se escabulló, entre la multitud. La policía no logró detenerla. Natalia caminó entre los árboles, hasta llegar a dónde se encontraba su amigo el árbol. Pero encontró a los demoledores con sus maquinas rodeándolo. Natalia los trató de detener, diciéndoles que él árbol tenía vida y podía hablar. Nadie le hizo caso y la tomaron cómo una loca. La policía llego y la sujeto, mientras los hombres cortaban cada pedazo de su amigo. Vio cómo el árbol fue borrando su rostro, lo último que alcanzó a distinguir fue ver cómo le sonreía. Desesperaba por detenerlos, se quito a los policías de encima y se trato de poner enfrente de las maquinas. Una joven manifestante, había logrado entrar también y logró detener a Natalia antes de que se lastimara. Ella la abrazo mientras terminaban de cortar a todos los árboles de alrededor.

Los siguientes días, Natalia no salió de su cuarto. La joven manifestante que la había detenido, trato de irla visitar, pero Natalia no le habría la puerta. Una noche, Natalia soñó con el árbol, y recordó lo que le había dicho. “Los humanos son capaces de grandes cosas y buenas sobretodo”. La mañana siguiente, la joven, que se llamaba Andrea, la esperaba abajo con sus padres y el periódico del día. La notica que le mostró decía que habían logrado detener la tala de árboles, porque el negocio había sido ilegal. Nadie volvería a cortar el bosque. Natalia lloró en los brazos de Andrea.


Años después, Natalia y Andrea visitaron el lugar en dónde se encontraba el árbol viejo. Natalia se sorprendió de ver parte del tronco que quedo de su amigo y en su interior crecía otra planta. Durante los años, Natalia y Andrea visitaban el mismo lugar, platicaban, tomaban café y jugaban juegos de mesa junto al árbol. Lo hicieron durante años, hasta que ambas murieron ya muy ancianas. Pero, las hijas y luego las nietas de Natalia, hicieron la costumbre de ir todos los días junto al árbol. Hasta que un día, la bisnieta de Natalia, que llevaba el mismo nombre, vio al árbol hablarle y le contó todo sobre su bisabuela y la grandeza del ser humano. 

Sunday, January 26, 2014

Día 6 - “La cosecha nunca se acaba”

En una hacienda del estado de Aguascalientes, Miguel y Chava cazaban conejos para el Patrón, cuando entre las cosechas vieron a un hombre gordo, con lentes negros, traje blanco con lentejuelas y un cabello negro con mucho, pero mucho gel. Llevaron al hombre gordo ante el Patrón. El hombre se encontraba débil y deshidratado, no podía ni hablar español. El Patrón le dio un cuarto y le pidió a su hija que cuidara de él. Durante una semana el hombre gordo se recuperó y un día, mientras tomaba una ducha, el hombre empezó a cantar, una canción en inglés sobre una prisión. El hombre se presentó ante el Patrón como Elvis, quién lo único que recordaba era haber estado en su mansión en 1977. El Patrón le ofreció quedarse, con la única condición de que hablara y cantará en español.

Durante meses, Elvis se junto con la hija del Patrón, que tenía 19 años, para aprender español. Se volvió muy bueno cazando conejos junto con Miguel y Chava. Cuidaba muy bien de los caballos y se levantaba a las 5 de la mañana a ordenar las vacas, para que todos en la hacienda tuvieran leche fresca durante el desayuno.

Una mañana fría de diciembre, Elvis escuchó a un hombre gritar entre las cosechas. Corrió hasta encontrar a un hombre de cabello largo y gafas redondas, que estaba en ataque de pánico. Llevo al hombre a la hacienda, en dónde descansó durante una semana bajo el cuidado de la hija del Patrón. A la semana, mientras tomaba un baño, el hombre de cabello largo empezó a cantar una canción sobre la imaginación y el amor y esas cosas. El Patrón le ofreció quedarse con la condición de que hablara y cantara en español. El hombre se presentó cómo John Lennon.

Durante meses, Lennon y Elvis se volvieron grandes amigos, platicaron sobre sus recuerdos en los Estados Unidos como músicos. Ambos se prometieron nunca mencionarlo a nadie más. Lo último que confesó Lennon, fue recordar a un hombre con una pistola en Nueva York. Lennon aprendió español, cuidaba a los caballos, ordeñaba las vacas, pero nunca le gusto ir a cazar conejos.

En el mes de junio, Elvis y Lennon oyeron a un hombre toser entre las cosechas. Lo tomaron, lo llevaron a la hacienda, lo cuidaron durante una semana hasta que se recuperará. Y a la semana mientras tomaba una ducha, empezó a cantar una canción sobre ser malo… muy muy malo. Fue y presentó ante el Patrón como Michael Jackson. El Patrón le ofreció quedarse con la condición de que hablara y cantara en español.

Durante meses, Michael aprendió a hablar español, pero Michael prefería quedarse adentro de la hacienda a cocinar, barrer, trapear y limpiar cada cuarto de todo el lugar con la hija del Patrón. Decía que el sol no le hacia nada bien a su piel. Miguel y Chava siempre se burlaron de él. Pero, se volvió gran amigo de Elvis y de Lennon.

Cuando se encontraban los 3 solos, hablaban en inglés entre ellos, contaban chistes y cantaban con unas guitarras que les fabricó la hija del Patrón. Con el tiempo, en sus ratos libres, empezaron a componer canciones. Y a los pocos meses, le pidieron al Patrón presentar un concierto en la hacienda para todos los que trabajaban ahí. El Patrón acepto, y su hija les ayudó con todos los preparativos. El concierto fue un éxito, históricamente una de las mejores cosas que le han sucedido a la música. Hasta Miguel y Chava lloraron. Pero el Patrón no estaba nada contento… las canciones habían sido en inglés.

Elvis, Lennon y Michael, fueron a tratar de calmar al Patrón e incluso a pedirle ayuda para que les ayudara a crear su propia banda. La hija del Patrón trato de convencer a su padre. El Patrón les había tomado mucho cariño y admitía que tenían buena voz para la música. Pero le dio sus condiciones:

1) Que cantaran en español.
2) Que fuera música banda, no estas cochinadas del norte.
3) Que nunca tocarán a su hija

Así, con el tiempo y con la ayuda del Patrón. Elvis, Lennon y Michael se volvieron en trío más famoso de todo Aguascalientes. Fueron a giras alrededor de todo el país. Cantando clásicos cómo: “Imagina la banda en la prisión” o “Ayer fui un criminal suave”. Las ganancias ayudaron mucho a la economía de la hacienda. También ganaron muchos premios a nivel nacional y llegaron hasta presentarse en el castillo de Chapultepec. Pero un día, mientras se quedaban en un hotel de la colonia Roma en México. Lennon y Elvis entraron al cuarto de Michael para bajar a desayunar al buffet, cuando vieron a la hija del Patrón en la cama de Michael con Michael.  Poco sabían ellos, que el Patrón entraba al hotel para sorprenderlos con la noticia de haber conseguido una firma con una disquera, para hacer su primer album. Lennon y Elvis trataron de actuar rápido, para evitar que el Patrón viera todo eso. Pero al entrar en la habitación, el Patrón observo a Lennon tratando de tapar a su hija desnuda con una toalla, mientras Elvis jalaba a Michael de la cama estando desnudo. Sin pensarlo un segundo, el Patrón sacó su pistola y le clavo una bala a cada uno de músicos.


Años después, en un pueblo de la Toscana, en las cosechas de vino. Elvis, Lennon y Michael aparecieron sudando y gritando. Los trabajadores de la cosecha los llevaron ante el Don. Quien los acepto con la condición de que aprendieran italiano y que nunca tocarán a sus hijas. A la media noche, Elvis y Lennon huyeron de Italia, cada quién tomando sus propios caminos como solistas en diferentes países de la Unión Europea. Micheal sigue apareciendo cada 10 años años, en una cosecha diferente.

Día 5 - “Hermanas”

Un anciano pasea sus dedos entre sus largas barbas. Eso lo tranquiliza. Está sentando en una banca junto al lago. De su bolsillo saca un celular y marca un número. Suena varias veces y nadie contesta. Empieza a nevar y el anciano sigue la caída de un copo de nieve hasta que cae al lago. Todo se ilumina y deja de nevar, las hojas verdes aparecen en los árboles y las barbas grises del anciano se vuelven rojas. Trae una ropa diferente y menos arrugas en el rostro. A lo lejos se escucha una banda de jazz improvisando. Una joven en sus 20’s, pelirroja, camina hacia él. Ambos se abrazan. Es su hija. El hombre la toma de la mano y le apunta el otro lado del camino. Llega otra mujer, también de la misma edad que la pelirroja, pero su cabello es castaño. El hombre la besa en los labios. La hija, cambia su rostro a confusión y enojo. El hombre las presenta. La joven castaña extiende su mano, pero la hija mantiene su mano sujetando su bolso, se da media vuelta y se va caminando. El hombre la observa irse, desilusionado. La joven castaña desaparece, los árboles se secan, las barbas grises vuelven y las arrugas también, poco a poco empieza a nevar. El anciano se vuelve a sentar en la banca.

La hija, ahora de casi 40 años, observa nevar desde el interior de su departamento. Su teléfono sigue sonando en su escritorio. Lo ignora. La mujer se mete a bañar, se arregla el cabello, prepara unos wafles y se los come mientras ve las noticias en la televisión. El celular sigue sonando. La mujer observa sus wafles, todo parece volverse más grande, cuando levanta la mirada es una niña de 10 años, partiendo sus wafles en la mesa. Su padre, llega de la cocina peinándose la barba pelirroja, le da un beso en la cabeza a su hija y se sienta junto a ella. Ambos comen mientras ven las caricaturas en la televisión. El canal cambia y vuelven a ser la noticias, la imagen es más nítida. La niña vuelve a ser mujer y se encuentra sola en el departamento. Hay una explosión a lo lejos, el departamento tiembla, caen varios objetos de vidrio al suelo. La mujer observa por la venta, unas enormes humaredas en la ciudad. Por las noticias, el tono del hombre cambia, su voz se vuelve más rápida y agitada. Habla de una fuga de gas.

El anciano en el parque, ve las nubes de humo. La gente alrededor empieza a gritar. Vuelve a ver otra explosión, la gente grita aun más y empiezan a correr. Otra explosión. El anciano marca por teléfono. Pero nadie contesta.

La hija ve las explosiones por la venta. Otra explosión. La hija grita y se mete debajo de la mesa. El departamento se sacude, el celular cae al suelo. La hija observa desde el suelo, cómo el piso y las paredes se vuelven invisibles. Puede ver a su padre, en el parque, asustado. La hija se levanta y sale del departamento. Corre por el pasillo y empieza a bajar las escaleras. Se escucha otra explosión y el edificio vuelve a temblar.

El anciano ve a grupos de personas corriendo de un lado al otro. Hay otra explosión cerca del parque, todo tiembla y varios caen al suelo. El anciano ve a una madre, tratando de recoger a su bebe, pero tiene el tobillo roto. El anciano llega y recoge al bebe que no para de llorar. Llegan otras personas a ayudarlo. Pero, hay otra explosión y todos huyen. El anciano se queda sujetando al bebe. Observa hacia la banca junto al parque, ve la imagen transparente de su hija llegando a buscarlo, pero desaparece. El anciano regresa su atención hacia la mujer y la ayuda a levantarse. Camina sujetando al bebe y a la mujer, hacia afuera del parque. Llegan a la calle y pasan dos ambulancias sin detenerse. La madre y el bebe lloran. El anciano logra detener a un auto, de él baja un hombre y ayuda a subir a la madre y al bebe al auto. El auto se va. Hay otra explosión. Todo tiembla y caen del edificio varios pedazos de metal, vidrios y algunos ladrillos. Uno de ellos le cae al anciano en la frente. Se tambalea, pero se logra detener en el muro del parque, camina poco a poco hacia la banca junto al lago.

La hija va entre las multitudes que corren despavoridamente. Llega al parque. Busca entre las bancas, hasta llegar al lago, observa desde el otro lado la banca dónde vio por última vez a su padre. Corre hacia ahí, pasea la mirada tratando de ver dónde está.

El anciano camina, se cae, se vuelve a parar y sigue caminando. Trata de enfocar la vista, pero las imagenes se vuelven borrosas y oscuras. Observa a su hija, junto a la banca. Gatea hacia ella. 

La hija reconoce a su padre y corre hacia él. Llega y lo abraza. El anciano se deja caer sobre los brazos de su hija. La hija le examina la cabeza, bajo el cabello tiene una gran herida, que no para de sangrar. La sostiene con las manos y busca con la mirada a alguien que los pueda ayudar. No hay nadie en el parque. Vuelve a ver otra explosión. El anciano saca de su bolsillo una fotografía y se la muestra a su hija. En ella se ve él anciano, con la mujer castaña y una niña de 10 años. Se la entrega en las manos, se aproxima a su oído le susurra algo. La hija ve la calles y los edificios desaparecer, observa a la mujer castaña con una niña, en un departamento en la zona sur de la ciudad. El anciano deja de susurrar, toma la mano de su hija. La hija siente cómo la mano de su padre pesa más. Ya no se mueve. Los ojos de la mujer empiezan a arderle y su cuerpo empieza a temblar. Trata de respirar.

La mujer corre entre las calles, evitando los escombros. Pocas personas quedan en las calles. Las ambulancias se escuchan a lo lejos. Llega al edificio en la zona sur. Sube las escaleras de emergencia. Los llantos de una niña se escuchan a lo lejos, la mujer sigue los llantos y llega hasta departamento. Entra y ve una niña, llorando junto a conjunto de trozos de cemento. Alcanza a distinguir la pierna una mujer bajo los escombros. Trata de mover los trozos y observa a la mujer castaña, sin vida. La niña de 10 años sigue llorando, la mujer se vuelve hacia ella, la carga entre sus brazos y se va del departamento. La nieve cae sobre los escombros de las calles.

La ciudad, ya no hay sirenas, se escucha un grupo de jazz tocando en el fondo y los árboles son verdes de nuevo. La mujer pelirroja está sentada en la banca del lago. Junto a ella está la niña de 10 años, comiendo un wafle. La mujer acaricia con los dedos, los cabellos castaños de su hermana. Eso la tranquiliza.

Friday, January 24, 2014

Día 4 - “El anhelo del día y la noche”

“Estaba sentada en mi departamento, jugando videojuegos cuando empezó. El día se dividió en dos. Hasta ahorita, los científicos de la televisión no lo logran explicar. En la ciudad todo está oscuro y tenemos que encender las luces, pero el cielo es azul, de día. Y cuando amanece en la ciudad y todo brilla, el cielo se vuelve oscuro. Así que ahora el día es también noche y la noche es también día. ¿Sabes lo que eso significa? Ya no podemos dormir. Hace meses, que trato de cerrar un ojo y ya no puedo. Varias personas en la televisión, lo llaman el fin del mundo. Ahora que lo pienso, puede ser que sea el fin del mundo. ¿Por qué otra razón, esto pasaría? Veo por la ventana y la gente se la pasa gritando y llorando. Pero, todos siguen con su trabajo. Ayer baje a la tienda y compre leche, como si nada, bueno, salvo el dueño que me apunto con una pistola mientras me deba el cambio. Todo es un poco surreal, pero no realmente. Hasta ahora nadie a matado a nadie. Pero… y si sí es el fin del mundo, me gustaría estar con alguien. Ayer conocí a un hombre, no era muy atractivo, pero es simpático. Hace mucho que no conozco a nadie. Vive al otro lado de la calle ¿Crees que le debería hablar? Odio todo esto, tengo miedo y no sé que va a pasar”.

“Las cosas con Max han estado muy bien. También le gustan los videojuegos, aunque le gusta mucho la música clásica. Siempre me quedo dormida después de un rato. No me gusta ¿eso tiene algo de malo? Pero, me pone atención y no se le olvida. No sé, hasta ahora el mundo no se ha acabo, pero ¿Y sí se acaba? No me gustaría pasar mis últimos meses decidiendo si estoy con alguien o no. Sólo quiero disfrutar, no voy a tener tiempo para acabar mis pinturas, nadie me las va a comprar ¿Sabes? Ahorita nadie compra pinturas. Todos se están gastando su dinero en comida y ya. Los restaurantes están tan llenos, que ya hasta me da flojera ir. Prefiero quedarme encerrada a leer algo bueno, aunque sea escuchando música clásica. Me gusta Max, creo que es bueno para mi. A ver qué pasa”.

“Pues, las cosas volvieron a la normalidad. El día es día, y la noche es noche. Nadie se lo explica. No sé qué va a pasar. Ah y… creo que estoy embarazada”.

“Las cosas con Max, no andan tan bien. Habla siempre de lo mismo, me dice siempre qué es lo que tengo que hacer… Hasta cómo vestirme. El otro día, estaba tan enojado que rompió todos los platos. Ya no sé si quiero tener este hijo con él. Tengo tantos planes que quiero hacer. Max se quiere mudar a los suburbios. ¿Qué diablos voy a hacer yo en los suburbios? ¿Qué va a pasar con mis pinturas? La gente hace cómo si nada hubiera pasado. No sabes lo que daría por que el día volviera a ser noche también. Las cosas estaban mejor antes. Ya quiero saber qué va a pasar”.

“Ya se cumplieron dos años desde que dejé a Max. No sé a dónde se fue a vivir con Sandra. No sé si hice bien, sé que Max va a cuidar bien a Sandra, pero… no sé. Mis pinturas van bien, no cómo me gustaría, pero van bien. Estos tipos de la tele, están usando las pinturas como portadas para sus libros. Ya los leí y no están tan buenos, nunca explican qué fue lo que pasó. Creo que realmente eso ya no importa. Las cosas siguen igual… Extraño a Max. Sé que hice lo mejor, pero lo extraño. No puedo creer que ahora escucho música clásica cuando pinto. De vez en cuando sigo jugando. Pero, algo falta. Ya no sé que va a pasar con mi vida.”


“No sé qué hacer, no sé qué hacer. Las ambulancias se oyen todo el tiempo. Ahora todo el día es noche. hace frío todo el día… digo toda la noche. ¡Ya! Estoy harta y agotada todo el tiempo y tengo miedo. Los de la tele dicen que ahora sí es el fin. Quiero ver a Max y Sarah, es lo único que quiero. Por favor, por favor, sólo los quiero ver una vez más… No sé que va a pasar… No sé que… va… a… pasar”. 

Thursday, January 23, 2014

Día 3 - “El cartero, la bibliotecaria y Don Julian”

Era un pequeño pueblo, estilo francés, pero no en Francia… sólo estilo francés. Carlos era el cartero y Ana era la bibliotecaria del pueblo. No estaban juntos, pero Carlos estaba enamorado de Ana. Siempre le llevaba los paquetes de todos los libros que ordenaba para la biblioteca. Llegaba a su casa, le entregaba su paquete, compartían algunas palabras y se iban. Para Carlos esos eran los mejores minutos de su día.

Un día por los típicos problemas económicos de siempre, la biblioteca cerró y Ana dejó de pedir libros. Carlos empezó a tener mucha ansiedad al no saber nada de Ana. Al poco tiempo, ideó un plan: crearía una identidad falsa, otro hombre que le mandara cartas a Ana. Carlos recordó muchos de los temas que le gustaban a Ana y compró para él muchos libros. Fue leyendo y haciendo resumen sobre las cosas que le gustaban de esos temas y le fue escribiendo a Ana con el nombre de “Don Julian, un sabio profesor de la Universidad de Bahíaqueles”.

Poco a poco, le fue entregando a Ana las cartas. Para Carlos era un plan perfecto. “Don Julian” le haría las preguntas que él nunca se atrevería a decirse las a Ana y Ana se las platicaría a él. Pero Ana, no le platicaba nada cuando le entregaba las cartas, abría la carta, la leía sin mirar a Carlos y entraba a su casa riendo y sonrojada. Lo mismo pasaba día tras día. Carlos intentaba sacarle platica a Ana, pero ella sólo respondía: “No es nada, sólo este amigo que se llama Don Julian… creo que me gusta”. Carlos recordaba, mientras miraba sus piezas de ajedrez, las cartas que le había escrito, en ninguna había tratado de conquistarla o ser coqueto. Pero las risas coquetas de Ana por las cartas no cesaban. Carlos no pudo más con los celos y dejó de escribir las cartas.

Pero los paquetes de “Don Julian” a Ana siguieron llegando. Y ahora no sólo eran cartas, sino chocolates y hasta flores… ¡FLORES! Los paquetes seguían llegando y llegando. Carlos no pudo más. Llego a la puerta de Ana sin paquetes ni cartas, ni en horas de trabajo. Ana abrió la puerta intrigada. Carlos le preguntó, quién era el tal “Don Julian” que le mandaba paquetes. Ana observó a Carlos divertidamente. Su respuesta: “Pues eres tú”. Ana le confesó que siempre había sabido que era él. Cuando le dejó de enviar las cartas, Ana se siguió mandando paquetes a su casa bajo el nombre de “Don Julian”. 


Ana invitó a Carlos a que entrará, por una taza de café y un partido de ajedrez.

Wednesday, January 22, 2014

Día 2 - "La respuesta de Jonathan"

Jonathan desarrolló su miedo a la muerte, a partir de que leyó cómo funcionaba el cerebro humano. No importaba que creciera en una familia católica, las enseñanzas de los sacerdotes sobre el paraíso, no lo convencían de que fuera tener conciencia cuando muriera y que de alguna manera seguiría viviendo. Trató de buscar tranquilidad en otras religiones, pero nunca una visión que lo tranquilizara tanto cómo lo logró alguna vez durante su infancia el catolicismo.   Trató de hablar de hablar con Dios, rezando, pero no recibió respuesta alguna. “Que bueno que no me contesto, sino creo que sí tendría un problema mental”, pensó después de sus primeros rezos. Así, se comprobó nuevamente que su fe por el funcionamiento y la ciencia del cerebro era mucho mayor, que su fe por la religión con la que creció. 

El país entró en guerra y su pánico fue aun mayor. “Ahora es más probable que me muera antes, menos vida ¿Por qué? ¿Por qué tenemos que morir? ¿Qué es lo que sigue? ¿Por qué no podemos seguir viviendo? Sólo falta que me caiga un misil y todo se acaba. Tampoco quiero tener conciencia en la otra vida, si es que hay alguna, no quiero saber si el tiempo es finito o infinito. Que alguien me tranquilice por favor.” Sus amigos se reían de sus agobios. “Tranquiliza te, no va a pasar nada”. Buscó tranquilizarse con medicamentos, no funcionaron. Con mujeres, tampoco funcionó. Con libros, que tampoco lo tranquilizaron. Con todo tipo de cosas. Su mente seguía en un infierno constante. 

De pronto en el periódico, se anunciaba la visita del Papa al país, para calmar la tensión de la guerra. “Él es único que me puede dar la respuesta”. Jonathan se metió a trabajar al periódico, trabajo cómo nunca y con ciertos contactos de su familia, logró conseguir una entrevista con el Papa en su visita.


El día llego, tenía su lista de preguntas, la primera era la más importante. ¿Qué sigue después de la muerte? Esa era la respuesta que más quería saber, quería volver a tener fe y salir del infierno que era su mente. Jonathan encendió el micrófono y con gran agobio le hizo su primera pregunta al Papa. Con gran tranquilidad y bondad, el Papa le sonrió. “La respuesta es muy sencilla Hijo mío, verás…” respondió el Papa. Pero se detuvo y observo por la ventana. La sonrisa del Papa se desvaneció. “Ah mierda”. Jonathan volteo hacia la venta y observo un misil cayendo hacia él.

Tuesday, January 21, 2014

Día 1 - "30 años con el restaurante"

-“Llevaba 30 años con este restaurante. Supervisando que todo saliera bien día con día, que la comida tuviera calidad, que se entregará a tiempo los ingredientes, que los meseros fueran atentos. 30 años viendo a todo tipo de personas entrar por esa puerta, observe por esas ventanas los cambios de las estaciones y cómo la gente cambia su piel dependiendo de la estación…”
Toma un poco de agua.
-“Pero nunca en 30 años me tocó ver algo tan extraño, hasta el momento en el que entró esa mujer de traje verde. Fue tan fácil cómo se sentó, pidió una malteada y me dice tan simple que su cliente quiere comprar mi negocio… Me ofrecieron de todo, me quisieron comprar con todo. Me negué… y lo pude haber tenido todo ¿Sabes? Pero me dio tanto coraje su primera oferta, que no me imaginé ver 30 años de trabajo puestos tan fácil en un cheque.”
-“Ah caray… entonces ¿Cómo fue que perdiste el restaurante?”.
-“A los abogados no les pagarían lo que les pagan, sino consiguieran lo que quieren… Cosas legales… El punto es que después de despertarme 10,950 veces de la misma manera, el siguiente amanecer fue por primera vez diferente en mi vida. Y fue cuando me di cuenta que si duraba unas 100 veces más, despertando de la misma manera, me iba a volar cabeza. Maldita abogada fue una bendición”.
-“¿Y ahora qué vas a hacer?”.
Se limpia la lagaña de los ojos y se vuelve a poner los lentes. 

-“Pues lo único que sé hacer… abrir otro restaurante, pero en otro lugar”.